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Conferencia: 18 de Noviembre

Conferencias de Budismo


Ciclo de conferencias Tercera Sesión, 6a. parte
Los 8 versos de entrenamiento de la mente
Imparte: Dharmachari Upekshamati
Miembro de la Orden Budista Occidental

Los ocho versos de entrenamiento de la mente es un texto breve altamente reverenciado en el budismo tibetano, fundamentado en la concepción del desarrollo espiritual en términos de las tres enseñanzas: visión, práctica y acción. Este texto enfatiza el verdadero espíritu que debe existir para que la práctica sea efectiva, a su vez éste hace incapie en la disposición que debe tener la mente al entrenarla paso a paso en la vida diaria y momento a momento en lassituaciones más difíciles que nos confrontan en el mundo y nuestras relaciones.

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Los 8 versos del entrenamiento de la mente

Los ocho versos para el entrenamiento de la mente
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de Geshe Langri Thangta

Que cuide yo siempre de todos los seres sensibles,
con la resolución de llevarlos a alcanzar,
el beneficio más alto, que es más valioso
que cualquier joya que cumpla los deseos

En cualquier momento que me encuentre en la compañía de otros,
Que a mi mismo me contemple como inferior a ellos,
y desde lo más profundo de mi corazón,
cuide de ellos como algo supremo

En todas mis acciones,
que vigile mi propia mente y  cuanta emoción destructiva surja,
yo mismo con fuerza las detenga de inmediato
pues éstas me dañarán a mí  y a otros

Cuando encuentre personas con mala intención,
completamente ofuscadas, actuando torpemente  y con dolor
que pueda cuidarlos como se cuida algo único,
un tesoro acabado de encontrar

Cuando alguien por envidia me dañe,
insultándome o haciendo algo similar,
que acepte la derrota, y ofrezca la victoria

Incluso si a alguien al cual he ayudado,
alguien en el cual yo haya depositado mi esperanza,
alguien que después me dañe al herirme
que a éste pueda verlo como un excelente amigo espiritual

En breve, directa o indirectamente,
Que pueda dar toda la ayuda y gozo hacia mis madres,
y pueda secretamente tomar sus heridas y su dolor, para mí

Que nunca nada de esto quede manchado
por pensamientos que conciernan a los 8 vientos mundanos
Y que pueda yo ver todo como una ilusión y sin apegos,
Liberándome así de cualquier atadura